LA TÉCNICA DEL TRAMPANTOJO AL HABLAR EN PÚBLICO

jugar con la técnica del trampantojo no es exclusivo del arte o del mundo culinario. lo cierto es que uno puede hacer creer a los demás que una cosa es algo muy distinto de lo que en realidad es. pero, ¿Qué pasa cuando sacamos un pie del trampantojo y lo ponemos en el engaño?

Te sitúo, feria dirigida al sector empresarial. Mi amiga y colega de trabajo, Cristina, y una servidora estábamos muy contentas porque ese día iba a ser un maratón de ponencias cada cual más interesante. Allí estábamos las dos, programa en mano, subrayando todas las charlas a las que queríamos asistir y discriminando unas sobre otras, ya que se impartirían de manera simultánea en diferentes salas. ¡Qué estrés! y como se suele decir “¡Y yo con estos pelos!”. Seguir leyendo

LinkedIn, Tinder y viceversa

iNTERNET ES UN ESCAPARATE INFINITO QUE NOS PERMITE CONOCER A UN ESCALOFRIANTE NÚMERO DE PERSONAS. DENTRO DE MR.INTERNET HAY MUCHAS PUERTAS A LAS QUE LLAMAR. UNAS NOS PERMITEN ENTABLAR RELACIONES PROFESIONALES Y OTRAS, POR EJEMPLO, LIGAR. ¿TODO EL MUNDO CONOCE LA DIFERENCIA? parece que NO

Sé que no soy el único ser en la faz de la tierra al que le ha pasado lo que voy a contar a continuación. Y lo sé porque en muchas conversaciones con diferentes personas ha surgido el temita. Llega un día, en que un pequeño detalle hace que el vaso empiece a desbordar agua cual catarata del Iguazú. Y ese día ha llegado para mí, así que he decidido tirar de mi blog para dar mi opinión al respecto.

Señoras, señores… LinkedIn y Tinder no son lo mismo. Entiendo que aparentemente tienen cosas en común:

Seguir leyendo

¿Qué clase de sistema educativo tenemos?

SIEMPRE QUE ME TOPO CON ALGUIEN QUE ME COMENTA SU MIEDO A HABLAR EN PÚBLICO, COSA QUE ME OCURRE CON BASTANTE FRECUENCIA, ME PREGUNTO… ¿QUÉ CLASE DE SISTEMA EDUCATIVO TENEMOS QUE NO FAVORECE LA PARTE MÁS HUMANA Y NATURAL DE LAS PERSONAS COMO ES LA COMUNICACIÓN?

Si algo tenemos en común todas las personas es la necesidad imperiosa de relacionarnos con los demás. Por tanto, desde ese punto, pienso que todos deberíamos amar la comunicación. Pero, ¿por qué en el momento en que más de cuatro ojos a la vez  (en algunos casos seis u ocho 🙂 ) nos están mirando, las piernas nos tiemblan, la respiración se acelera, la voz se quiebra, las manos nos sudan…? vamos, ¡todo un cuadro! Seguir leyendo