Enamorada de Mr. Otoño

Si tuviera que elegir cuál es mi estación favorita, aparte de las de esquí, sin el más mínimo atisbo de duda, sería el Otoño. es más, a partir de ahora  voy a referirme a ella como Mr. Otoño porque es una preciosidad de principio a fin.

La foto que representa este post es la que me ha hecho escribirlo. Un banco que encontré hoy en El Escorial,  literalmente arropado por una manta de hojas. Quién fuera banco…

Mr. Otoño me apasiona por muchos motivos:

En primer lugar, al menos para mí, es un gustazo eso de ponerte una chaquetita, un abrigo, unos botines… porque ya dejaste de derretirte y quedarte pegado al asfalto cual chicle.

Porque es época de cambios y los cambios son siempre para bien.

Porque las hojas de los árboles hacen cambio de armario y se visten con telas de color fuego, amarillo plátano… Pienso que si en vez de humana hubiera nacido hoja con el don de la decisión, yo también vestiría de  rojo en otoño. Qué color más bello y cómo transforma el paisaje…de pronto pareciese que estás metido en un cuento.

Porque es el telonero del invierno y es cuando puedo subir a la montaña y practicar uno de mis deportes favoritos, el snowboard.

Porque es momento de ¡castañas asadas! Me pregunto si no existirá un ambientador con este aroma y si no es así, ¿cómo es que a nadie se la ha ocurrido? ¡¡Un camión de ambientador castañil para la señorita por favor!!

Porque, aunque nunca he cogido setas (por mi integridad física, creo que debería hacer algún curso de micología), tengo un don especial para verlas. Las pequeñas, las grandes, las feas, las bonitas,… ¡¡todas!! ¡¡no se me resiste ni una!!! Voy por el monte con la frase “Anda! una seta!” pegada a la boca. La verdad que puede resultar absurdo este motivo, pero he de confesar que me hace mucha ilusión encontrarlas.

Porque es momento de empezar a hacer ruta de restaurantes donde, no sólo se coma bien, sino donde haya una buena chimenea.

Hablando de restaurantes y comida, porque es momento de abrir el cajón de los cubiertos y sólo sacar cucharas.

Porque es un placer tumbarte a leer o a ver la tv y echarte una mantita por encima.

(Miles de motivos más…)

Mr. Otoño, espero que el cambio climático no acabe contigo (¿o debería decir “el hombre”?), y que cada año pueda seguir disfrutándote como hasta ahora.

¡Feliz día!
Marina Estacio

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