TRÁTAME BIEN Y VOLVERÉ

Trátame bien y volveré. Hazme sentir especial y volveré. Cuídame y volveré. Escúchame y volveré. Hazme saber que te importo y volveré.  Sonríeme mientras me miras a los ojos y volveré. Hazme sentir que mi presencia no sólo no te incomoda sino que parece que te hace ilusión y volveré.

Esto, que podría parecer una carta de amor, no lo es. Son todas las sensaciones y pensamientos que tengo cada vez que me cruzo con alguien que, desde su puesto de trabajo, sabe lo importante que es el cliente. Seguir leyendo