Relación entre pensamiento y comunicación

Nuestros pensamientos tienen un enorme poder sobre nuestra manera de sentir y por tanto de comunicar.

Dicho de otra forma, la manera en que nos comunicamos está directamente relacionada con la manera en que pensamos. Lo que se esconde detrás del miedo escénico, o del nerviosismo a la hora de hablar en público, son pensamientos que, lejos de ayudarnos, nos boicotean. De la misma forma, lo que se esconde detrás de aquellas personas que disfrutan hablando en público, son pensamientos potenciadores.

Es decir, si por ejemplo yo pienso “No valgo para hablar en público” (porque quizá en su momento realicé una exposición que no salió lo bien que me hubiera gustado, y ya saqué la conclusión de que definitivamente, no valgo para ello), eso va a detonar en mí una serie de emociones, tales como el miedo, cuando me toque realizar una próxima exposición. Ese miedo se traducirá en una manera concreta de comunicarme. Así que sobre la mesa tendré ingredientes como: temblor de piernas, temblor en la voz, sudores fríos, respiración entrecortada, rigidez en el rostro, sequedad en la boca, me costará mantener el contacto visual con mi interlocutor o audiencia… Vamos, ¡un cuadro! Mejor dicho, ¡un cuadro terrorífico!

Normal que si uno experimenta eso, piense que no vale para hablar en público. Es decir, que el pensamiento detona una emoción y una manera de comunicar que a su vez, refuerza el pensamiento. Lo que comúnmente se llama “la pescadilla que se muerde la cola”.

Creencias y comportamiento humano

Bien, llegamos a este punto pensarás “Pero entonces ¿qué hago?”. ¡Tranquilo! Que esto tiene solución. Vamos a ver ¿sabes lo que son las creencias? No estamos hablando, en este caso, de temas religiosos ni mucho menos. Las creencias son aquellos pensamientos que tú y que yo damos por verdades absolutas. ¡Ay! y ese es el problema que tienen. Lo que ocurre es que alguien que piensa que no vale para hablar en público, no se cuestiona ese pensamiento, simplemente lo da por hecho. Mientras yo no me cuestione este pensamiento, mientras no sea capaz de cambiarlo, no dejaré de sentir miedo escénico, no seré capaz de disfrutar hablando en público.

La buena noticia es que los pensamientos se pueden y se deben cuestionar, para así contar con la mejor materia prima desde la que que realizar exposiciones.

Este vídeo es un pequeño resumen de la lección “Dime cómo Piensas y te diré cómo Comunicas” del curso online “El Arte de Hablar en Público. Presentaciones Eficaces y con Alma”.

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